31.3.16

PIERNA ROTA



Quizá alguna vez en la vida tengamos un tropezón... y tal vez nos rompamos algún que otro hueso. Esta carta del pie escayolado va muy bien para escribir cartas en aquellas ocasiones en que nos hemos roto una pierna. También podéis ver [otro pie roto].
A modo de ejemplo el texto de la carta podría empezar así:

—Hola, Maria... Cuidado de no mover demasiado la carta mientras la sostienes para leerla que ya ves cómo estoy y aún me duele la pierna... Sí, mujer, sí... la pierna rota por tres sitios y un aburrimiento aquí en la cama que no se cómo ponerme. Y como me he acordado que todavía no te había respondido a tu última carta, aquí me tienes. Si quieres puedes pasarte a visitarme cuando quieras ¿vale?... Ya sabes que tus visitas me animan mucho... ;-) ... (i bla, bla, bla...continúa la carta)