18.5.16

GUITARRA



De vez en cuando va bien dar un toque alegre a nuestras cartas, y qué mejor manera de hacerlo que coger una guitarra y ponerse a cantar una canción mientras escribimos a nuestras amistades.

A modo de ejemplo, la carta podría empezar así:

¡Hola, Paty!... ¡Venga, acompáñame, canta conmigooooo...!! Borriquitoooooo comoooo túúúúú... tuturúúúúúú... Borriquitoo como túúúúú... tuturúúúúúú... ¡Cómo dices?... Sí, hoy me pillas muy alegre... ¿Sabes por qué?... Pues ahora mismo te lo cuento... en cuanto acabemos la canción que veo que les has pillado el tono... ¡¡Borriquitoooooo comoooo túúúúú... tuturúúúúúú... Yo sé más que túúúú... que túúúúúú...que túúúúúú...que túúúúúú!!... ¡Muy bien, chica!... ¡Contratada para venirte a hacer bolos este verano! Je, je... Pues como te decía... estoy tan contento porque... (y bla, bla, bla...continúa la carta)