21.6.17

VERANO

¡¡OOOOHHHHH... EL VERANO...!!

El verano es la época ideal para escribir las cartas más frescas i divertidas de todo el año.

Desde cartas decoradas con soles radiantes, hasta cartas con helado, pasando por las frescas cartas con ducha o con peces, y ¡cómo no! también enviándoles cartas veraniegas con marscotas, podremos sorprender a nuestros amigos corresponsales de mil y una maneras, escribiéndoles las cartas más imaginativas.
















La carta-baño es ideal para pasar en remojo los días de calor...

A modo de ejemplo, la carta podría empezar así:

—¡¡Hola, Marta!!... ¿Quieres bañarte conmigo?... Pues venga, ponte el bañador... ¡¡y al aaaaguuuaaaaaaaaaaaaaaa...que está bueníííííssssssiiiiimaaaaaaaaaaaaa...!! Escucha, mientras nadamos un ratito, ¡ya sabes aquello de...? (y bla, bla, bla...continúa la carta)




La carta-flotador es ideal para la gente que todavía no sabe nadar demasiado i quiere bañarse en la playa mientras pasa un ratito escribiendo una cartita a alguna amistad suya.

A modo de ejemplo, la carta podría empezar así:

—Hola, Montse!... Me pillas a punto de meterme en el agua!... Ya ves que estoy en la playa y con el flotador en ristre...... ¿Còmo?... Pues ya ves que no, aún no sé nadar demasiado i por eso me pillas así... Pero apártate un poco que si no te voy a salpicar... ¡¡Splaaaaasssshhhhh...!! ¡Ves, ya te lo decía!... Pero traquila que ara cuando salga te dejo la toalla para que te seques. Oye, mientras nadamos un poco déjame que te explique lo que me pasó la semana pasada cuando fui a... (y bla, bla, bla...continúa la carta)





La carta -helado podría empezar así:

—¡Toma, Joana!!... Dale un lametón que es del que a ti te gusta... ¡¡Oyeeeeeeeeeeeee... pero no t pases que un poco más y te lo zampas tooooodoooooooo...!! Vaya calor que hace hoy ¿verdad?... Suerte que con este helado (bueno, lo que quda de él...) podremos pasar una carta mucho más fresquita. Empiezo por contarte lo que mi madre me hizo ayer... escucha... (y bla, bla, bla...continúa la carta)






Cuando nos estemos secando de una fresca ducha podemos escribir cartas de este tipo

¡Ep, Montseeee!!... Perdona, pero me pillas secándome... Acabo de ducharme para soportar esta calor i aún estaba secándome cuando has abierto la carta... ¿Cómo?... No, no te marches, quédate y mientras me seco te voy contando cosas... ¿Sabes lo de Paco?...(y bla, bla, bla...continúa la carta)

Si alguna vez hacéis un viaje en barca por la costa, esta carta os puede venir al dedillo.

A modo de ejemplo, la carta podría empezar así:

—¡Heeeeeyyyyy, Maiteeeeeee!!!... Correeeeeeee.... ¡sube la barquita que aún queda sitio...!Haremos un viajecito por la costa y mientras tanto charlaremos de nuestras cosas. La barca es del tío Pep. Ayer me dijo si quería salir hoy a navegar y le dije que sí... Y aquí estamos, surcando el ancho mar y respirando esta brisa marina tan fresca... Por cierto, todavía me tienes que contar lo de... (y bla, bla, bla...continúa la carta)




La carta on the beach podría empezar así:

—¡Hola Carla!... ¡Pero anímate a ponerte el bañador y venirte a la playa!... Venga, cámbiate que hoy hace un día de coña... ¡y el agua está buena-buena-buena de verdad!... ¿Sabes qué me pasó ayer?... (y bla, bla, bla...continúa la carta)






La carta-surf se tiene que escribir con mucho cuidado de no caerse...

A modo de ejemplo, la carta podría empezar así:

—¡Ep, Montseeee!!... ¡¡Cuidaaaaadoooooooo que voy lanzaaadooooooooo...!!... ¡¿Has visto cómo he subido esa ola?!... ¡¡Guaaaaaaaauuuuuuuuuuuuuuuu!!... ¡¡Qué, no te animas a coger tu tabla?... Hoy sí que son altas las olas... Escucha, mientras vamos surfeando, me gustaría pedirte una cosa... (y bla, bla, bla...continúa la carta)




La carta-ducha la utilizaremos cuando nos toque refrescarnos.

A modo de ejemplo, la carta podría empezar así:

La donna è mobileeeeeeeeeeee, qual piùma al ventoooooooooooooo... ¡Ep, Montseeee!!... No te he sentido abrir la carta... Ya ves, me pillas en plena sesión de "ópera-duchera". Tranquila, no te marches, que con todo el jabón que tengo por el cuerpo no se me va a ver nada... Puedes sentarte en ese taburete mientras acabo de ducharme y charlamos un ratito... ¡Qué hay de nuevo!... (y bla, bla, bla...continúa la carta)




La carta-banyera, és ideal para tomarse "baños-postales" muy relajantes.

A modo de ejemplo, la carta podría empezar así:

—¡Hola, Sussi! Llegas a tiempo de meterte en el agua... No hay nada como un relajante baño de espuma mientras escribes una cartita al atardecer... ¿Harías el favor de frotarme un poco la espalda, que no llego?... Un poco más arriba... ala izquierda... ¡Ahora!... ¡Ahora!... ¡Ooooooohhhhhh...! Te has ganado el cielo... Escucha, mientras continuas frotando, ¿sabes qué quería contarte?... (y bla, bla, bla...continúa la carta)



La carta-hamaca puede usarse cuando estamos de vacaciones.

A modo de ejemplo, la carta podría empezar así:

—¡Bertaaaaaaaaa...Holaaaaaaaa...!! Ojooooooooo, no muevas tanto la carta que me la pegaré...!! Estas "cartas-hamaca" es lo que tienen, que si las mueves demasiado, cuando quieres darte cuenta ya estás en el suelo... ¡Qué, cómo van las vacaciones!... Yo, ya lo ves... "de campo y playa", todo el día arriba y abajo, i por las tardes nadie me quita una buena siesta en la hamaca... (y bla, bla, bla...continúa la carta)




La carta con ventana podemos usarla para asomarnos a la calle en las tardes de verano.

A modo de ejemplo, la carta podría empezar así:

—¡Ep, Cinta!!... Vaya tarde más bonita que hace aquí asomado a la ventana... Y esta brisa tan fresca... Ahora que te veo pasar por delante de casa, déjame que te cuente lo que vi ayer... (y bla, bla, bla...continúa la carta)





Y no olvidéis decorar los sobres de vuestras cartas de verano con motivos veraniegos...







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